jueves, 6 de marzo de 2008

Biografia de Juan Pablo Ogalde


Juan Pablo Ogalde se confiesa introvertido y algo de eso trasmite. De mirada esquiva y look consumido, con cierto dejo misterioso, pareciera que se tratara totalmente de otra persona -más allá del actor- cuando está en pantalla o sobre un escenario, donde despliega toda la intensidad y potencial que lo caracterizan.

Por estos días está concentrado en su personaje en “Mala Conducta”, la nueva teleserie de Chilevisión (segunda del área dramática de ese canal, después de “Vivir con 10”) que debuta en marzo, a las 20 horas. Ahí interpreta a Carlos Pelayito, el mayor de cuatro hermanos que asume la responsabilidad del colegio y la familia en que se centra la historia.

“Es muy correcto, ordenado, ocupa un rol bastante adulto y protege a su madre (Magdalena Max-Neef) de los problemas con su padre (Willy Semler), que es bien infantil, entonces asume como papá, marido, hijo. Es bien complejo, un personaje muy interesante para trabajar. Después conoce a una chica que le mueve el piso (Javiera Hernández)"


El actor recién terminó de grabar una película sobre la poetisa chilena que instaló el liberalismo femenino, Teresa Wills Montt. La cinta, de Tatiana Gaviola y que también protagonizan Francisca Lewín y Diego Casanueva, narra la vida de esta mujer casada con Gustavo Balmaceda y que lo engañaba con varios amantes, entre ellos el poeta Vicente Huidobro.

“Yo interpreto a su esposo, que sufría de celos potentes y le hizo la vida imposible. Fue un trabajo muy lindo y profundo, el guión es súper bueno”, comenta.

El año pasado, Ogalde se dio el gustito de estrenar la película “Fuera de la cuerda”, una coproducción suiza-italiana del director Fulvio Bernasconi. El actor coprotagoniza la cinta sobre peleas con Valentina Cervi y Claudio Santa María (“El último beso” y “Casino Royale”). “Me vieron en “Mala leche”, en el Festival de San Sebastián, necesitaban a un sudamericano y me llamaron”, explica sobre su fichaje.

Que Juan Pablo Ogalde se haya convertido en actor fue casi fortuito. Como si el éxito lo hubiera buscado a él y no al revés.

Primero estudió ingeniería mecánica, pero duró apenas dos meses en la carrera. “No sirvo para las matemáticas. Creí que por ahí podía hacer algo y finalmente di bote”.

Luego estudió pintura. Tenía talento, que heredó de su mamá, pero tampoco lo llenaba. Hasta que el teatro se cruzó por su vida. Fue cosa del destino. “En ese minuto no sabía lo que quería pero sentía que necesitaba trasmitir muchas cosas y al ver una obra me di cuenta que por ahí podía canalizar ese rollo”.

Su debut fue en grande. Cuando tenía 24 años y aún estudiaba teatro en la escuela de Fernando González, Alfredo Castro, su profesor, lo fichó para la obra “Patas de perro”. El montaje fue todo un éxito y pronto se empezó a hablar sobre este estudiante desconocido que tan bien había logrado el personaje.

“Era bonita esa obra. La historia se prestaba para que yo entrara de esa manera. Tiene que ver con lo que yo proyectaba en ese momento, la energía, que era lo que necesitaba la obra y Alfredo tuvo el ojo para elegirme y lo hice lo mejor posible”, dice.

Y cómo cosechó. Desde entonces, ofertas no han parado de lloverle. Primero protagonizó, junto a Leonor Varela, la película “Paraíso B”. Luego vinieron papeles en la TV como en “Buen partido”, de Canal 13. Luego, la grúa de TVN se lo llevó para teleseries como “Los Capo”, “Los Pincheira” y la nocturna “Disparejas”, hasta su aterrizaje en CHV con “Vivir con 10”.

Otro de sus acierto teatrales fue en la obra “Tus deseos en fragmentos” del reconocido director Ramón Griffero. Diversos personajes, aunque todos con el mismo denominador común: la intensidad. Se ha convertido desde en Neruda para una miniserie, hasta en vampiro para la cinta “Sangre eterna”, que le valió el premio al Mejor Actor en el Festival de Cine de Horror de Los Ángeles”. También en chico reality en “El nominado” y en marginal en “Mala leche”, ganándose un Apes como Mejor Actor de Cine en 2002. Además de ser elegido como uno de los jóvenes líderes de la revista El Sábado en 2004.

vive solo en un departamento en Providencia, el que confiesa se ha transformado en esos típicos de soltero, con todo patas para arriba.

Por ahora no tiene pareja pero se le conocen algunas del medio, como la actriz Adela Secall.

Dice que no le gusta hablar de su vida privada pero deja entrever que su sueño es formar una familia. “Me gustaría más adelante tener mi casa, mis hijos, estar tranquilo”.

Tambien confiesa ser pesimo en la cocina y sus vicios priados son fumar, tomar una copa de vino antes de acostarse, escuchar musica y jugar con una tornamesa.

Fuente : Puntomujer.com
Foto : redlideres.cl

No hay comentarios: